martes, 18 de marzo de 2014

Berlín

Berlín

Dresden nos había dejado con un gran sabor de boca y a tres horas de la capital alemana: Berlín. El autobús, de una sola parada, se hizo mucho más ameno y utilizábamos los carteles que veíamos por las ventanas como cuenta atrás impacientes. Entre cámaras preparadas y culos planos del sillón, llegamos a la gran ciudad. 
Desde el mismo autobús, nos hicieron una visita guiada por la parte más improtante del Berlín Este, y nos bajamos frente al gran estadio de O2 para la primera visita estelar: EL MURO DE BERLÍN