lunes, 16 de junio de 2014

Ireland (Dublin, Bray, Killkenny, Glendalough)

Ireland

Con poco tiempo de descanso después del carnaval de Colonia, me esperaba el próximo gran viaje. Aprovechando que seguía de vacaciones, que mi madre se iba de excursión con su tercero bilingüe y que conocía a muchos de sus alumnos por el baloncesto, se nos ocurrió la genial idea de acoplarme a su viaje. Y sin comerlo ni beberlo, me planté en Bray, Irlanda.




Bray es una pequeña ciudad a unos 40 minutos de Dublín. Los niños disfrutaban de clases de inglés por la mañana, de estancias con familias autóctonas y una gran multitud de actividades culturales que disfrutamos todos como enanos.
El primer día no hicimos mucho, salvo una visita nocturna express por la ciudad.

El segundo día, ya completo, fue de excursión, destino: Glendalough y Kilkenny.

Glengalough es un conjunto de dos lagos situado en Wicklow. Hay, además, un conjunto monasterial datado del siglo VI en el que se destaca el cementerio celta. Además, se rumorea que en estos lagos se grabó la tercera película de Harry Potter. Fue un paseo muy agradable por la naturaleza, acompañada de un pequeño y extraño zoológico de animales disecados.



 La segunda parada de ese día de excursión fue Kilkenny. Kilkenny es la capital del condado de Kilkenny, una ciudad famosa por sus edificios medievales, conocida también como la "Ciudad del mármol" (the "Marble City"). Entre los edificios que vimos, cabe destacar el castillo, del cual tuvimos una visita guiada:



Los días que los chicos tenían clase por la mañana, las profes y yo aprovechábamos para irnos a visitar la capital: Dublín, en los cuales, las profesoras se turnaban para no dejar a los niños solos (¡yo me libré!). El primer día tocaron los puntos turísticos clave, entre ellos, la estatua de James Joyce (uno de los escritores irlandeses más importantes, conocido sobre todo por su novela Ulises).


Justamente en frente, en la calle O'Connell, estaba (y está) el monumento más alto del mundo: el Spire, oficialmente conocido como the Monument of light, 120 metros de altura. Construido entre 2002 y 2003, daba la entrada al nuevo milenio:


Y la última gran parada de la mañana del 9 de marzo fue la fábrica de cerveza Guinness:


 La fábrica de cervezas fundada por Arthur Guinness es uno de los puntos clave del turismo en Dublín. Se trata de un recorrido a lo largo de la historia de la producción y la fabricación de esta cerveza negra, así como todo la historia de su publicidad. Al finalizar la visita, acabamos en la planta superior, con una cristalera enorme que ofrecía una vista panorámica de toda la ciudad con una guinness enorme de regalo:



Al llegar de vuelta a Bray, con algo de retraso, nos encontramos con que el plan de la tarde no era tan largo como se había planeado y tuvimos que improvisar una sesión rápida de senderismo por los acantilados de Bray:


Los dos días siguientes tuvieron la misma estructura: por la mañana, Dublín sin niños y, por la tarde, Dublín con ellos. Las cosas a destacar de entre todo lo que vimos son:

Biblioteca del Trinity College
Estatua de Oscar Wilde
Paseos a lo largo del río Liffey
Castillo de Dublín
Museo de los escritores
Dublinia (museo de la época vikinga)
Temple Bar
Forbidden Planet

En conjnunto, fue un viaje increíble, tanto por la visita de ciudades tan maravillosas como son Dublín o Bray, como por la experiencia de estar a cargo de unos niños tan geniales y estupendos. Por las noches, conseguimos escaquearnos un par de ellas: una para ir a la bolera y otra para aprender bailes típicos irlandeses (one two three and one two three). Hacía tiempo que no iba de viaje con mi madre y es algo que se echa mucho de menos (sobre todo, por eso de comidas gratis y de estar en un hotel –¡¡un hotel!!–).
¡Y por poco nos pilló San Patricio! Después de Irlanda, quedaba una semana para unas merecidas vacaciones en casa.

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