lunes, 11 de noviembre de 2013

¡Visita Rizada! + Worms y los nibelungos

¡RICI-VOLUCIÓN!

El jueves 17 de octubre parecía un día completamente normal. Me levanté a las 11:30, desayuné cereales del Penny y fui a clase. Lektureübung de 12 a 13:45. Luego, almorcé en Mensa con unos amigos, previniéndolos del caos que estaba a punto de acabar con Heidelberg. Volví a casa, digamos que "estudié" si están mis padres leyendo esto :) y a las nueve menos algo cogí el bus para ir a la estación. Llegué con unos minutos de anterioridad, que aproveché para buscar un papel parcialmente blanco que arranqué de una revista, un boli que le pedí a alguien que pasaba por allí y escribí "RICIS" en grande y mayúsculas. Y fue hasta el frente del McDonalds y.... LOCURÓOOONNNNN.

Después de meses sin verla, los planetas se alinearon y las estrellas se volvieron locas. Menuda escena dramática montamos en la estación jajaja




Fuimos a mi casa, dejamos las cosas, un skype veloz con dos amigos, nos arreglamos... ¡y a salir!


Y esa noche... Se lio... Pardísima... PERO PARDÍSIMA. Omitiremos detalles. Jajajajaj
Aunque Ricis tuvo la suerte de conocer al mítico... al extraordinario... al inigualable: NIGHT DANCER.



Al día siguiente, 18, nos despertamos bastante tarde (necesitamos reponernos del locurón de la noche anterior). Y marchamos para recorrer Heidelberg.


Nos hicimos chorrocientas mil y pico de fotos con la supercámara de Ricis. Paseamos por el Altstadt, cruzamos el río, el Alte Brücke y dimos un paseo enorme a pie del agua.


Después de tantísimo tiempo sin vernos (cosa que NO VOLVERÁ A PASAR), teníamos muchísimas cosas de las que hablar (también de la noche anterior... SOBRE TODO de la noche anterior... jajajaja).


Y ESTE PATO ME HIZO CASO.

Paseamos por toda la ciudad, y en cada rincón encontrábamos algo que nos recordaba a nuestra amada y añorada Granada. Quizá esta imagen sea una de mis postales favoritas: 


Aunque no se puede comparar al paseo de los tristes coronado por la Alhambra, lo intenta. ¡Y nos encantó!

Esa misma tarde, y con Arsenii, subimos al Philosophenweg. Por el camino más mortal que existe, pero lo logramos.



Y aquí llega nuestra segunda gran aventura: LA MUERTE SUPREMA. Subimos muy tarde y se nos hizo de noche. Al llegar a la cima (bueno, casi la cima), el cielo estaba ya muy oscuro, y al bajar... completamente negro. 
Nos perdimos, cogimos caminos de todas las formas y colores, escuchamos ruidos siniestros y echábamos a correr a la mínima señal de vida de una mariquita. Fue horrible y genial al mismo tiempo, pero acabamos muertas... y en Neuenheimer Feld o.o


 Pero ese día, cómo no: tocaba salir de nuevo :)

Esa misma madrugada, y con algún que otro percance, conseguimos organizar el viaje a Worms al que iríamos el día siguiente, con David y Arsenii.
Madrugamos bastante (para lo que dormimos) y llegamos a la estación, donde cogimos dos trenes y aparecimos en Worms, ciudad de los nibelundos. Con fuentes de nibelundos, árboles de nibelungos, plantas de nibelungos, suelos de nibelungos, paredes de nibelungos... ¡Y dragones!




Mirad, este es Sigfrid, un nibelungo:


Visitamos la catedral, donde seguí con mi extraña afición de hacerme fotos imitando a estatuas.


Y el museo de los nibelungos... Donde me di cuenta de una cosa... Y esta foto fue de, justo, un minuto antes de que me diera cuenta...


HABÍA PERDIDO EL MÓVIL.
SÍ, HIJO SÍ.

Me lo había dejado en el tren que iba de Mannheim a la quinta puñeta tirando pal norte. 
Pero pasó lo que sólo pudo pasar en Alemania. Llamé a mi móvil y respondió un chico que tomó mis datos, mi dirección y el móvil de mi amigo para enviármelo por correo... 
Y SÍ, LO HIZO. Y lo tengo :) ¡Viva Alemania!

Seguimos con la visita guiada por Arsenii hasta llegar al puente este, con la torre de los nibelungos. ¡NIBELUNGOS!


Y estuvimos un rato a orillas del Rhein, donde supuestamente está escondido el tesoro de los nibelungos...


Aunque no nos paramos a comprobarlo.


Sigo con la costumbre de imitar estatuas... (Este es el que tiró el tesoro).


Volvimos ya para la estación y, de camino, nos encontramos con algo insólito... CAMELLOS.


Y muchos Obi's por el camino. ¡Qué pesada Granada, eh?


Volvimos a Heidelberg y... ¡adivina! Volvimos a salir xD
Esta vez, pre-drinking en casa de Marina! Buen rollo entre todos, perfecto y blabla. Aunque esa noche... nos echaron de cinco sitios xD Entre que los chicos era muy jóvenes, entre que éramos muchos, entre que sacamos una botella de agua... blablabla jajajaj y nos volvimos a casita a mormir. Esa noche también se lió ;)


El último día nos despertamos con ganas y con tristeza... era el último día :(
Lo aprovechamos para dar una vuelta por la ciudad, visitamos el museo Kurpfälzisches, con el homo heidelbergensis, y una extraña antepasada mía o.o
Y aprovechamos para hacernos fotos extrañas, modernas y psicodélicas. JA!


To apas.


Sexyyyy


Hablamos y hablamos...  (eso es lo que pasa cuando no nos vemos durante más de dos meses xD), y disfrutamos muchísimo.
Al poco, acompañé a mi amada Ricis a la estación, pero la despedida fue por menos tiempo. ¡MUCHAS GRACIAS POR TODO, PRECIOSA!
Heidelberg te está esperando para que la sigas ligando como sólo tú sabes... Y yo más :) Nos vemos en Colonia, riiiii!



Visita aquí el blog de Ricis para leer cómo fue para ella la experiencia :)

5 comentarios:

  1. Me gusta mucho cómo relatas, no he podido dejar de leer hasta el final.

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  2. Me gusta mucho cómo relatas, no he podido dejar de leer hasta el final.

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  3. Lo mismo digo :) A mí me encanta lo mucho que disfrutas la vida! Tu buen rollo aventurero es contagioso!! ;)

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    1. Vente aquí conmigo y disfrutamos juntas!!! :)

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Ork a tu vida.